Si bien la primera temporada de la serie sobre la vida de Luis Miguel ya concluyó, muchas historias han vuelto a circular como consecuencia del gran éxito a nivel mundial. Este sábado en Implacables, Ricardo Berbari, primer manager del cantante mexicano, reivindicó lo que muchos murmuran sobre el Rey Sol y Luis Rey: el cantante español sabía que no era su padre.

“Yo lo crié de potrillo“, afirmó Berbari al hablar sobre el preadolescente Luis Miguel que llegó al país en los comienzos de su carrera. “Yo lo tuve por primera vez, lo traje a la Argentina cuando tenía 13 años más o menos, y lo tuve durante cinco años hasta que se separó del padre“. Sin embargo, las preguntas surgieron al ver a Berbari haciendo el gesto de las comillas con sus dedos cuando pronunciaba la palabra ‘padre’.

“Yo no lo puedo afirmar, pero fuimos a cenar una noche con ‘el padre’ cuando no teníamos show, el chico se quedó en el hotel y fuimos a los carritos de la Costanera, que en ese tiempo estaban de moda, y después de la cena me confesó de que él no era el padre de Luis Miguel“, indicó el manager antes de reafirmar: “él me lo dijo, lo juro en la Biblia. Él me dijo ‘yo no soy el padre de Luis Miguel‘”.

Al hacer memoria sobre el momento y bromear al respecto considerando que Luis Rey se lo confesó porque tenía “algunas copas de más“, Berberi solicitó al panel que haga un poco de cuentas matemáticas. “Hay que deducir una cosa, él conoce a Marcela en Mar del Plata en noviembre o diciembre. Se la lleva después que sale con ella y se pone de novio, se va con ella a Puerto Rico, y el chico nace en Puerto Rico entre marzo y abril, entonces era cincomesino“, añadió con una sonrisa irónica.

Los últimos rumores acerca de quien sería el verdadero padre de Luis Miguel indican que Miguel Rivero, un carnicero que vive en la localidad de Alejandro Korn, fue el último novio de Marcela Basteri, mamá de Luis Miguel, antes que conociera al cantante español, cuando ambos vivían en San Vicente.

El romance entre Rivero y Basteri comenzó a finales de la década del 60, cuando Miguel tenía 17 años y Marcela 18. Hace poco tiempo, cuando comenzaron a resurgir los rumores, Rivero relató que pasaba a buscarla a una camioneta Jeep Gladiator, a escondidas de Sergio Basteri, el papá de ella. “Ella quería casarse porque se quería ir de la casa. Decía que el padre no la dejaba hacer nada. Yo no quería casarme todavía, era muy chico”, indicó Miguel al recordar aquella época.