La compra de WhatsApp por parte de Facebook por cerca de 22.000 millones de dólares en 2014 no le ha salido tan redonda a Mark Zukckerberg como parecía en un principio, a tenor de los intentos por rentabilizar esta aplicación desde hace tiempo. Al parecer, el próximo gran cambio que veremos los usuarios será el aterrizaje de la publicidad, a pesar de ser una de las líneas rojas que sus creadores, quienes abandonaron hace unos meses la compañía por «desacuerdos» con los directivos, rechazaron de pleno.

Según The Wall Street Journal, los usuarios empezarán a ver anuncios entre los estados efímeros de sus contactos, algo así como la publicidad que se puede ver intercaladas en las «historias» de Instagram (plataforma social que también pertenece a Facebook). Y la fecha establecida para que esta intención sea una realidad es cercana: 2019.

Así, sus 1.500 millones de usuarios empezarán a ver anuncios al bucear entre los estados de sus contactos, intercalados entre uno y otros. A pesar de que esta función no es una de las más populares de WhatsApp, la estrategia parece haber funcionado bien en Instagram. De hecho, el gigantesco volumen de usuarios de la aplicación de mensajería instantánea provoca que se publiquen 450 millones de estados mensuales, frente a los 400 millones de «historias» que se suben a Instagram.
La publicidad llega a WhatsApp después de que el pasado mes de febrero la compañía cambiara los términos de servicio, en los que se incluía una nueva cláusula por la que la compañía podría incluir anuncios, si bien no se desconocía de qué manera las empresas podrían incluir su información en la aplicación. De hecho, las empresas también serán otra fuente de ingresos gracias a la versión para negocios de WhatsApp, WhatsApp Business, que trata de ser un vínculo directo entre estas firmas privadas y sus clientes. Así, además de funciones exclusivas, las compañías pagarán una «multa» si no contestan las demandas de los usuarios en un tiempo prudencial, tal y como se ha hecho público en los últimos días.

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